Pasa cable flexible / PVC resistente UV / 5.5 mm / -5°C a 65°C / Interior y exterior / 100 piezas | SIERRA STORE
Resiste degradación por exposición solar prolongada
Protege cables hasta 5.5 mm con ajuste preciso
Operación estable en ambientes de -5°C a 65°C
Retardante a la llama para mayor seguridad eléctrica
Dureza 80 Shore A con flexibilidad de instalación
Apto para muros interiores y exteriores versátil

Pasa cable flexible para instalaciones profesionales

Solución de canalización diseñada para el paso de cables a través de muros en entornos residenciales, comerciales e industriales. Fabricado en PVC flexible con tratamiento anti-UV que previene el deterioro por radiación solar en aplicaciones exteriores. Su formulación autoextinguible reduce riesgos de propagación de incendios, mientras que la dureza 80 Shore A garantiza flexibilidad durante la instalación sin comprometer la protección mecánica del cableado. Compatible con conductores de hasta 5.5 mm de diámetro y operación confiable en rangos térmicos de -5°C a 65°C.

Características principales

  • Material PVC flexible con resistencia UV para exposición prolongada al sol
  • Capacidad para cables de hasta 5.5 mm de diámetro exterior
  • Rango térmico operativo de -5°C a 65°C sin deformación
  • Propiedad autoextinguible según normativa de seguridad eléctrica
  • Resistencia al impacto para protección mecánica del cableado
  • Dureza 80 Shore A que combina flexibilidad con estabilidad estructural
  • Aplicación versátil en interiores y exteriores con color marfil UV
  • Presentación en bolsa con 100 piezas para proyectos de escala

Especificaciones técnicas

Material
PVC flexible
Diámetro máximo de cable
5.5 mm
Rango térmico
-5°C a 65°C
Dureza
80 Shore A (flexible)
Propiedad ignífuga
Autoextinguible
Resistencia mecánica
Resistente al impacto
Ambiente de uso
Interior y exterior
Color
Marfil UV
Cantidad
100 piezas por bolsa
Aplicación
Paso de cable en muros
Nota de diseño para instalaciones

Para canalizaciones y eletrocalhas, se recomienda utilizar máximo el 40% de la capacidad nominal del ducto para permitir ventilación adecuada, facilitar extracción de cables y cumplir con códigos de instalación eléctrica. Esta práctica optimiza la distribución, protección y estética del cableado estructurado en entornos hospitalarios, residenciales, industriales y de oficina.